Jesús Petit Da Costa “Sólo beneficia a los gobernantes corruptos”
El exorbitante aumento del precio del petróleo, que ha pasado de los 100 dólares por barril, no sólo trastorna la economía mundial con sus consecuencias desastrosas para todos, sino que provoca la ruina de los pobres por la escasez y carestía de los alimentos, incluso en los países productores de petróleo como Venezuela donde sólo beneficia a los gobernantes corruptos.
Continuación:
La declaración corresponde a Jesús Petit Da Costa quien afirma que en los años 70, un aumento parecido causó, por sí solo, una recesión mundial de la cual costó salir. Según los expertos, si las “turbulencias” en los mercados bursátiles se juntan finalmente con la escalada de los precios del petróleo, como ha sucedido, ambos pueden convertirse en dinamita recesiva para la economía mundial.
A juicio de Petit Da Costa, ya se está viendo claramente (a nivel de acción-reacción) el impacto de la escalada del precio del petróleo y de la energía en los precios de los alimentos a escala global. En 2007 el precio global de los alimentos registró un aumento del 40%, y como su efecto más inmediato se está incrementando el número de personas que pasan hambre en el mundo. Lo acaba de advertir la agencia de Naciones Unidas responsable de la ayuda alimenticia a los países pobres.
De allí, que los responsables del aumento de precios de los alimentos y la hambruna derivada, por ser inalcanzables para los pobres, son los países productores del petróleo que fomentan el aumento de los precios a niveles demenciales, aseveró.
- La repercusión más inmediata del aumento récord de los precios del petróleo -dicen los expertos- puede ser una escalada mundial (como ya está sucediendo) de los precios de los alimentos de consumo diario, esenciales para la supervivencia, debido a la alta incidencia de los combustibles en sus costos, principalmente en el sistema de producción y comercialización y el transporte.
Sostiene que según la FAO, los productos más consumidos del mundo, como pan, carne, azúcar, maíz y arroz se tornan cada vez más caros debido al desarrollo de energías alternativas basadas en cereales, ricino y caña de azúcar (biocombustibles), a que son forzados los países no productores de petróleo.
Advierte que este proceso de aumento gradual del precio de los alimentos puede incrementarse a niveles imprevisibles si continúa el aumento imparable de los precios del crudo que ya han superado su propio récord en los mercados internacionales. El precio del petróleo, por su incidencia en la cadena de precios, afecta directamente a los alimentos de mayor demanda de consumo en el mundo, esenciales para la supervivencia de cualquier familia.
- La FAO ha dicho que la disparada récord del precio del petróleo no afecta sólo a los automovilistas y transportistas, sino que también empuja el alza del precio de los alimentos cuya fabricación y transporte depende fundamentalmente de los combustibles.
La carestía de los alimentos de consumo esencial, a su vez, actúa como principal disparador de la tasa de inflación y del consecuente proceso de recesión económica que conlleva lo que los expertos denominan estanflación.
Así, pues, -finaliza Petit Da Costa- el aumento exorbitante resulta contraproducente, entre otras razones, porque la abundancia de dinero que produce se concentra en los gobernantes corruptos y sus socios contratistas, mientras lo que baja a los pobres no les sirve para remediar la escasez de alimentos ni les alcanza para pagar los precios elevados de los mismos.
ASIA
EUROPA
cortesia
http://www.bloomberg.com

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